lunes, 17 de octubre de 2011

Dos semanas y cinco días

Bueno, tras llevar un tiempo aquí, puedo decir que esto empieza a tomar forma. He de decir que estoy harto de leer entradas de blog que empiezan con un "siento haber tardado tanto en actualizar, pero blablablá", pero en este caso la verdad es que no paro. Hago demasiadas cosas cada día, y el día que no hago nada estoy demasiado cansado para escribir, y descanso de la juerga del día anterior.

Hoy por ejemplo me he levantado a las 7 de la mañana para ir a Adlershof, el -inhóspito- lugar donde se encuentra mi campus (si bien el edificio principal de la Humboldt está en el centro), y he tenido una presentación de todas las asignaturas que se dan este semestre. Aquí en Alemania, la oferta de asignaturas depende de la ley de la oferta y la demanda, es decir, si una asignatura no se demanda, termina desapareciendo. Por ello, los planes no son estáticos y van cambiando con los años. A lo mejor una asignatura se da un año sí y otro no, y así sucesivamente. Por suerte, por ahora parece que no va a ser necesario cambiar mi acuerdo de estudios.

Quedé a las 9.30 con Marta en la estación donde te deja el S-Bahn que va a Adlershof, y fuimos a la facultad. Buscamos a nuestra cordinadora pero no estaba, y nos ofrecieron meternos en el aula donde se estaban llevando a cabo las presentaciones. Cada jefe de departamento explicaba el departamento y las asignaturas que ofrecía. Estuvimos ahí dos horas metidos y después volvimos a buscar a la cordinadora. Tras eso estuvimos buscando las asignaturas por internet y después reservé un libro que hace falta para una de ellas. Comimos en el mensa (así se llaman aquí los comedores de las facultades) y después volvimos. Marta me ofreció ir con ella a una zona comercial, porque había quedado con gente para comprar, así que al final terminé con Néstor y otro chaval buscando cosas por ahí (necesito un abrigo gordo ya!). Después quedé con Alicia y con ella seguí buscando un abrigo. Mas tarde fuimos con todos los que nos juntamos y terminamos fumando cachimba en una tetería en Charlottenburg, en el oeste. Después llegué a mi casa, aunque esta gente siguió por ahí, pero yo preferí hacerme la comida en casa, que si no se pone mala y no es plan, chavales.

Eso es un día típico erasmus: pasarte 15 horas en la calle y volver únicamente para dormir :D

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