jueves, 20 de octubre de 2011

Mudanza y primera lavadora

Ayer fue día de mudanza.

No sé si lo he contado ya, pero gracias a Marcos, un chaval que he conocido a través de Manu, he conseguido piso. Manu es un chaval de Sevilla que estuvo de erasmus en Berlín hace dos años, por eso contacté con él para que me explicara cómo era todo esto. Estando aquí conoció a Marcos, que también estaba de erasmus, y que había vuelto en septiembre a Berlín para intentar hacer el proyecto. Al final se ha tenido que ir porque no le daban la beca para hacer el proyecto.

Bueno, entonces me levanté a las 6 y pico para ir a casa de Marcos a que me diera las llaves de la casa; llegué a las 8 (él se tenía que ir al aeropuerto a esa hora aproximadamente) y le acompañé a la parada de metro para ayudarle con las maletas. Volví a casa e hice una compra en el Kaiser's de al lado. Kaiser's es una cadena de supermercados de Alemania, como Aldi o Netto, aunque un poco más cara según dicen, pero tengo uno 24h en la misma esquina de la calle, por lo tanto creo que le van a dar al Netto por el anetto.

Después me eché un siestazo que cuando me desperté no sabía ni dónde estaba. Aquí lo que casi todo el mundo usa, en lugar de sábanas, es directamente un edredón del Ikea, así que me levanté sudando como un pollo. Eso sí, pude tapar la ventana, no como en la residencia. En Alemania el tema de las cortinas no lo dominan mucho todavía, y olvidaos de las persianas porque no hay (es normal, al fin y al cabo hay pocas horas de luz), pero en mi habitación hay una cortinita de esas que se baja con una cuerda, así que lo he triunfao como los chichos.

La casa está de puta madre, en Prenzlauer Berg, una de las mejores zonas de Berlín (según me dijo Marcos, también es la zona de Europa con mayor proporción de padres jóvenes). Hay un montón de bares guapos y tiendecillas por la calle. Son dos habitaciones, cuarto de baño y cocina. Desde la ventana de mi cuarto veo la calle y los edificios de enfrente, que son bastante pintorescos para tratarse de Berlín, especialmente uno que hay a la izquierda que está bastante viejo y derruido, pero en el que aún vive gente. En mi habitación hay una tele vieja y un DVD que funcionan, pero tengo que comprar un DTD si quiero ver la tele. Mi compañero se llama Thomas, es de París y se dedica a comprar y vender vinilos (tiene la habitación llena de discos).

Bueno, tras la siesta fui a casa de Teresa para ayudarla a llevar sus cosas desde allí hasta mi residencia. Teresa es una colega que se va a quedar un tiempo en mi habitación de la residencia porque aún no ha encontrado piso. Joaquín se ofreció el día antes a ayudarme con la mudanza, y no le podía decir que no, así que a mitad de camino quedamos con él y también se vino con nosotros hasta Lichtenberg. Allí hice las maletas y después volvimos a mi casa con todo: dos maletas, una bolsa llena de trastos del Ikea y la guitarra y la mandolina. Fue un poco infernal pero llegamos vivos. A eso de las 20:30 estábamos yendo ya al famoso Agujero negro (Black hole), un bar de una residencia en el que ponen la cerveza de medio litro a 1€ y los cubatazos sin hielo a 2€... Pimpim, pompom y estás ya tó ciego. Menos mal que por el camino nos compramos unos perritos, que si no hubiera muerto. La mala noticia era que me tenía que ir temprano porque al día siguiente (hoy) tenía clase a las 8, lo cual significa levantarse a las 6.30, así que me fui de allí sobre las 23.30 con tres cervezas y un cubata whisky en el cuerpo. Me comí un falafel por el camino y caí en la cama... Cinco horitas de sueño y parriba, a viajar a Adlershof...

Si no sé ni cómo sigo vivo

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